La Fundación Carmen de Noriega es una organización sin ánimo de lucro creada por un grupo de familias católicas que se han comprometido a poner en marcha iniciativas que contribuyan a paliar la pérdida de los valores fundamentales que vertebran una sociedad justa, y que contrarresten la crisis de la educación y las lagunas en la formación intelectual de los jóvenes.

Documentos 30-09-2008 Laicidad y laicismo

La laicidad justa es la libertad de religión. En un Estado laico, el Estado no impone la religión, sino que deja espacio libre a las religiones. La laicidad, en la medida en que atribuye la justa y debida autonomía a las cosas terrenas es algo positivo tanto para la sociedad como para la Iglesia. Los problemas surgen cuando se pretende ir más allá de lo debido y se intenta acabar con cualquier atisbo de trascendencia de la vida. Esto conduce al laicismo, y da origen a una "cultura horizontal" que impide la libertad religiosa.
Los partidarios del laicismo radical están convencidos de que sólo eliminando la religión se puede conseguir un mundo mejor. Lo cual es radicalmente falso, y la historia lo ha demostrado. Aquellos regímenes políticos que han pretendido borrar por completo a Dios no han conseguido mejores personas, ni sociedades más justas. Además, cuando se suprime la dimensión religiosa de la existencia se produce un vacío que no puede quedarse así, sin nada. Se suprime la religión para imponer en su lugar una doctrina obligatoria. Eliminando el hecho religioso de la vida social se impone la "religión" del Estado laicista, y se impone como religión única, forzosa y excluyente. Es el agnosticismo impuesto por la fuerza de la ley.