La Fundación Carmen de Noriega es una organización sin ánimo de lucro creada por un grupo de familias católicas que se han comprometido a poner en marcha iniciativas que contribuyan a paliar la pérdida de los valores fundamentales que vertebran una sociedad justa, y que contrarresten la crisis de la educación y las lagunas en la formación intelectual de los jóvenes.

Noticias 18-11-2009 Liderazgo juvenil para la JMJ

  • Imagen Durante los días 13 a 16 de noviembre se ha celebrado, en Salamanca, un congreso para jóvenes titulado “liderazgo juvenil para la JMJ”, con el objetivo ayudarles a preparar la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid en agosto de 2011. Han participado más de noventa jóvenes de toda España procedentes de distintas Diócesis y movimientos.
    Se les ha presentado la idea de liderazgo como una responsabilidad que ellos tienen para transformar la sociedad. La primera tarea consiste en ser líderes de sí mismos, para lo cual deben descubrir sus puntos fuertes y sus debilidades, y ser conscientes de que todos tienen algo importante que aportar. Además, se ha profundizado en los dos tipos posibles de liderazgo: el manipulador, basado en la mentira, frente al auténtico basado en la verdad y en la autoridad moral de la persona que lo ejerce. Este es el liderazgo al que debe aspirar un joven cristiano: un liderazgo basado en las virtudes cristianas y que debe conducir a la transformación del entorno en el que a cada uno le toca vivir, mostrando a los demás que el camino de la verdadera felicidad es Cristo.
    En el congreso se han analizado entrevistas a personas que han llegado muy lejos en el desarrollo de sus talentos, identificando los factores que han intervenido en su éxito. Se ha incidido en la capacidad de trabajar en equipo, en la influencia de las opiniones propias en las personas que nos rodean y en la necesidad de escucha desde actitudes no dogmáticas para poder llegar a un encuentro fecundo con los demás. También se ha trabajado la capacidad de hablar en público, de construir un discurso ordenado y coherente que brote desde la experiencia interior de la persona y sea transmitido de manera convincente, logrando una auténtica comunicación interpersonal.